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Consideraciones de algunos efectos nutricionales sobre la reproducción

27 de diciembre de 2011
 

Una de las claves para la rentabilidad en un hato es tener programas reproductivos eficientes. Quizás no haya otra área de manejo que se vea afectada por tantos factores como la reproducción. El objetivo de este artículo es analizar algunos de los efectos nutricionales, pero también reconocer que muchos, si no todos ellos, son secundarios en importancia a varios de los factores mencionados más arriba.

 
Consideraciones de algunos efectos nutricionales sobre la reproducción

La incidencia y severidad de enfermedades metabólicas e infecciosas, cojeras, stress por calor, nivel de producción de leche, precisión en la detección de celos, tasa de concepción y una variedad de otras consideraciones propias de la vaca, del manejo y nutricionales todas ellas pueden influenciar negativamente el éxito reproductivo en diferente grado.

 

 

Estado energético y condición corporal

 

Es indiscutible que un Balance Energético Negativo (BEN) es el factor nutricional de mayor influencia en el desempeño reproductivo del ganado lechero. El puntaje de Condición Corporal (CC), usando una escala 1-5 es probablemente la forma más práctica de evaluar las reservas energéticas de las vacas, pero no le permite a UD determinar si las vacas están ganando o perdiendo condición corporal a menos que las evalúe repetidamente en el tiempo.

 

Sin embargo, aún cuando se lo use como una foto instantánea del rodeo para evaluar el estado energético, se correlaciona razonablemente bien con el potencial desempeño reproductivo de los animales. El grado y tasa de pérdida de condición, así como el puntaje actual de CC son consideraciones importantes. Hay varios estudios que han demostrado que las vacas flacas, o que han perdido excesiva CC (1 punto o más de CC escala 1-5) son menos fértiles.

 

También la rápida pérdida de peso, de cualquier cantidad que sea, comúnmente resulta en un pobre desempeño reproductivo. Aún la cetosis subclínica, una condición de alta prevalencia en numerosos rodeos, puede perjudicar el futuro éxito reproductivo, un estudio reciente efectuado en Nueva York, encontró entre 14-18% de reducción en las tasas de preñez en vacas afectadas por este cuadro metabólico.

 

¿Cuánto es una perdida normal de CC para una vaca fresca?

 

Un estudio de varios años en Wisconsin, que involucró más de 9.500 vacas y casi 17.600 lactancias en 153 rodeos, concluyó que las vacas generalmente parían con una CC de aproximadamente 3.25 (escala 1-5), y perdían 0.5 puntos de CC tras el parto, con la CC más baja típicamente observada alrededor de los 50 días en leche.

 

Este estudio también determinó que una pérdida de CC de más de 2.5 puntos ocurriendo entre los días 30 y 200 en leche constituía un riesgo significativo en la reducción del desempeño reproductivo. Los objetivos para manejar la CC del rodeo, incluyen:

 

  • secar las vacas con una CC de 3.0 – 3.25

 

  • mantener esa CC durante el período de seca y hasta el parto

 

  • limitar a 0.5 puntos la pérdida de CC post parto
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Para lograr esto, enfóquese en todas aquellas estrategias relacionadas con el manejo y la nutrición que apuntan a aumentar la ingesta de materia seca en el período de transición (tanto pre-fresca como post-fresca). Algunas estrategias importantes incluyen adecuado manejo de vaca seca y vaca fresca (adecuado espacio en el comedero, minimizar los cambios en el grupo / sociales, mantener un buen nivel de confort), así como también una estrategia de formulación de raciones de baja densidad energética para las vacas secas.

 

En el caso de vacas de transición, será necesario aumentar la densidad energética de la ración a través del agregado de más grasa o almidones, aunque esto debe hacerse tras efectuar todos los ajustes de manejo relacionados con facilitar el consumo adicional de materia seca.

 

 

Grasas y Ácidos Grasos

 

Durante los últimos 15 a 20 años hemos aprendido y reforzado el concepto de que la grasa ya no puede simplemente ser vista como una fuente de energía en las raciones del ganado lechero. Los diferentes ácidos grasos pueden tener efectos biológicos diferentes, desde influenciar la síntesis de grasa butirosa hasta la función inmune del animal o su eficiencia reproductiva.

 

Un número de estudios ha demostrado mejoras en la función reproductiva en respuesta a la suplementación con grasas. La mayor parte de la información de las investigaciones recientes apunta a resultados positivos asociados con tasas relativamente altas de suplementación con grasas (1.5% de la ración base MS, o más).

 

Asimismo, algunos estudios han reportado efectos negativos asociados con la suplementación de grasas, de modo que virtualmente con cualquier aditivo o estrategia de racionamiento no hay garantías de respuesta positiva. La evaluación objetiva de la respuesta a estas estrategias por lo general se ve dificultada por el cúmulo de factores que contribuyen al resultado reproductivo final.

 

La mayor parte de la investigación reciente en ácidos grasos relacionada con el mejoramiento de la función reproductiva se ha enfocado en la suplementación con ácido linolénico (omega-3) y linoleico (omega-6). Las respuestas específicas en reproducción aparentan ser algo variables, y como se mencionó antes, las respuestas positivas se asocian con una alta tasa de suplementos de ácidos grasos en la ración.

 

El ácido linolénico muestra una mejora en las tasas de preñez en varios estudios, si bien no en todos, en algunos casos se ha informado incluso de reducción en las pérdidas de preñez, al menos en parte, a raíz de su habilidad de reducir la producción uterina de prostaglandina F2α. El ácido linoleico muestra mejorías en las tasas de concepción a primer servicio, y se cree que produce sus beneficios a través de la moderación hormonal y de la mejora en la función inmune.

 

 

Proteínas

 

Un excesivo contenido proteico de la ración, y/o una elevada concentración de nitrógeno ureico en leche (NUL) han sido relacionados con una merma en la fertilidad en algunos estudios. Sin embargo, esta no ha sido una situación constante. Las concentraciones elevadas de NUL probablemente sean problemáticas en las etapas inciales de la preñez, y quizás, cuando se combina con otros factores anti fertilidad tales como el stress por calor.

 

Los altos niveles de NUL son vistas como un indicador de excesivas concentraciones de proteína en la ración, pero son un mejor indicador de un desbalance entre proteína e hidratos de carbono. Con los avances logrados en los programas de diseño de raciones, y la presión por el cuidado del medio ambiente, un nivel excesivo de proteína en la ración no es actualmente ni la mitad de frecuente de lo que era 15 o 20 años atrás.

 

Al menos, con respecto a las lecherías típicas del noreste y oeste medio de EEUU, es mas probable que un alto nivel de NUL esté asociado a una falta de fermentación en los carbohidratos que a un exceso de proteína. Recuerde que algo de la variación en tanque de los niveles de NUL es normal y esperable. Muchas lecherías que logran y mantienen buenos niveles de producción y reproducción tienen como objetivo un nivel de NUL en tanque de 10-13 mg por decilitro.

 

 

Minerales y Vitaminas

 

Numerosos estudios han informado de mejorías numéricas y estadísticas en la función reproductiva (primordialmente tasas de preñez) asociadas con el suministro las formas quelatadas (orgánicas) de zinc, manganeso, cobre y cobalto. El selenio orgánico (Se-yeast) ha mostrado beneficios muy limitados a las mediciones a campo del desempeño reproductivo.

 

Un estudio involucrando lecherías de California y Florida, informó de mejorías en la sanidad uterina y mejores tasas de preñez a segundo servicio en rodeos de Florida asociados al suministro de Selenio orgánico.

 

Ocasionalmente nos encontramos con la pregunta de si la suplementación con fósforo (P) es un medio válido para mejorar el desempeño reproductivo, pero cada vez sucede con menos frecuencia. No hay evidencia científica válida que apoye un nivel superior al 0.38%-0.39% de P en la ración (100% base MS)

 

Muchos rodeos han suministrado durante años niveles de P de 0.32 a 0.35, manteniendo excelente desempeño reproductivo y producción de leche.

 

Más allá de los efectos sobre la función inmune de las vitaminas A y E (en particular la E), y del potencial mejoramiento sobre la salud uterina, hay escasa información que apoye un efecto positivo sobre el desempeño reproductivo. Los beta –carotenos (precursores de la vitamina A) han sido asociados con unos pocos informes de mejoría en la fertilidad, pero la información disponible es equívoca.

 

El suministro de colina protegida en el período de transición ha sido asociado con mejores tasas de preñez en algunos ensayos, pero dentro del conocimiento del autor, no hay reportes estadísticos de esta mejoría en la literatura científica revisada.

 

 

Conclusión

 

El logro de un buen desempeño reproductivo requiere de una atención e integración constantes a un gran número de factores relacionados con el manejo, las vacas y la nutrición. La nutrición es raramente la única causa de los problemas reproductivos, y casi nunca, si es que alguna vez, será la única solución.

 

Una sana nutrición es ciertamente importante para la producción de leche, la salud del rodeo y la reproducción, pero verla como la cura para todos los males es el camino seguro a la desilusión.

 

Progressive Dairyman "Consider all your dairy's nutritional effects on reproduction"

Escrito por R. Tom Bass, Technical Services and Nutritional Support - Renaissance Nutrition) 28 /10/2011

R. Tom Bass es un experto con más de 15 años de experiencia en nutrición lechera)

 
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