CalfNotes N°163: Bacterias en el calostro ¿qué tal andamos?
Los requisitos clave para manejar y suministrar el calostro pueden resumirse en 4 componentes: "SUFICIENTE calostro, que sea HIGIÉNICO, que sea FUERTE en su composición y que sea suministrado en forma RAPIDA." En esta edición de CalfNotes se analizan 2 estudios que demuestran que la Higiene es uno de los grandes temas pendientes en la mayor parte de los hatos.

INTRODUCCIÓN:
Los requisitos clave para manejar y suministrar el calostro pueden resumirse en 4 componentes: "SUFICIENTE calostro, que sea HIGIÉNICO, que sea FUERTE en su composición y que sea suministrado en forma RAPIDA."
- SUFICIENTE calostro significa que uno necesitás suministrar suficiente volumen de calostro para darle a la becerra suficiente IgG y otros componentes inmunes.
- RAPIDO significa que uno necesita suministrar el calostro dentro de 1-2 hs de producido el parto.
- LIMPIO significa que el calostro no debe estar contaminado con patógenos potencialmente
infecciosos.
- FUERTE significa que el calostro debe contener una suficiente cantidad de IgG, componentes inmunes y nutrientes.
Entonces ¿qué tal andamos? Esta edición de "Calf Note" revisará los resultados de 2 estudios presentados en la reunión científica nacional de ADSA en Julio 2011, y en la que se evaluó la cuestión de la contaminación microbiana en el calostro. Cada estudio sugiere que podemos y necesitamos mejorar mucho en el cuidado que ponemos en la calidad microbiana de nuestro calostro.
UN ESTUDIO DE ALCANCE NACIONAL (EEUU)
El primer estudio fue conducido por investigadores de la Universidad de Iowa (Conrad et al., 2011). Este grupo viajó por 12 diferentes estados en EEUU para visitar 67 hatos. Se tomaron muestras de calostro (primer ordeñe exclusivamente) de ganado lechero de diferentes razas, lactancias y métodos de almacenamiento (refrigeradores, freezers, o baldes tras el ordeño) y muestras de calostro mezclado y calostro individualizado. Sólo se colectó calostro disponible al momento de la visita de los investigadores.
Luego se entrevistaron con el personal para comprender mejor cómo se manejaba el calostro desde su colecta hasta su suministro. Para medir el índice de contaminación, se les realizó un cultivo para recuento de bacterias en placa. El recuento se mide colocando una muestra de calostro en un medio de cultivo en placa y permitiendo que se desarrollen las bacterias dando lugar a colonias, las que luego son contadas. Los resultados se miden en UFC (unidades formadoras de colonias) por mililitro de calostro, y son un indicador de la contaminación bacteriana presente en el calostro.
En total se recolectaron y analizaron 892 muestras de ganado Holstein (n=629), ganado Jersey (n=191) y sin identificar (n=102). El recuento en placa promedio arrojó un resultado de 550.000 UFC / ml, nivel que se encuentra bien por encima de las recomendaciones estándar de la industria (100.000 UFC / ml). El calostro que excedió 100.000, 500.000 o 1.000.000 UFC / ml representó el 46%, 27% y 17% de las muestras respectivamente. Muchas muestras estaban altamente contaminadas, en el estudio, 148 de las 892 totales contenían más de 1.000.000 UFC / ml, lo que indica que la contaminación del calostro es un problema de gran importancia.
¿De dónde provienen tantas bacterias? Una fuente de contaminación es la suciedad en el equipo. En un artículo del Journal of Dairy Science, Stewart et al (2005) informaban que el calostro sólo está limpio cuando se colecta directamente de la vaca, pero luego se contamina levemente durante la manipulación y almacenamiento.
En el estudio actual, el calostro fue transferido de un contenedor a otro un promedio de 2.5 veces antes de ser suministrado a las becerras. Un 9% de las muestras fue transferido de recipientes hasta 4 veces previo al suministro. Claro, cada vez que el calostro pasa a un nuevo recipiente, está el riesgo de que éste se encuentre sucio lo que aumenta el riesgo de contaminación bacteriana.
La otra gran fuente de contaminación bacteriana es debida al almacenamiento a temperaturas que permiten el desarrollo bacteriano. A temperaturas moderadamente altas, las bacterias se multiplican muy rápidamente. Se ha informado que las bacterias pueden duplicarse en cantidad en cuestión de 20 minutos en el calostro tibio. Entonces, son muy importantes para minimizar el riesgo de contaminación bacteriana el mantener el calostro frío o bien suministrarlo rápidamente tras la colecta.
Conrad y colaboradores informaron que el tiempo promedio desde colecta hasta suministro o almacenamiento fue de 48 minutos, con el 54.3% de las muestras siendo suministradas o almacenadas más de 1 hora después de su colecta. Observemos las implicancias de esto: si asumimos que el calostro posee una concentración inicial en balde (post colecta) de 100.000 UFC / ml (similar a los datos brindados por Stewart), esto permite a las bacterias multiplicarse 3 veces (cada 20 minutos se duplican). Entonces, al finalizar esa hora, el recuento bacteriano habría pasado de 100.000 a 800.000 UFC/ ml. Esto claramente es un problema, y seguramente haya contribuido en gran medida a las altas tasas de contaminación bacteriana observadas en el estudio.
Los investigadores también informaron que el calostro permaneció a temperatura ambiente durante un promedio de 33 minutos luego de ser sacado del refrigerador / freezer previo al suministro, con el 20% de las muestras permaneciendo en esas condiciones durante más de 1 hora previo a ser suministrado. Estos resultados de la investigación indican que las prácticas en el manejo del calostro pueden ser las responsables de los altos niveles de contaminación bacteriana obtenidos en este estudio.
Estos datos sugieren que en el contexto de nuestros 4 objetivos planteados al inicio sobre la alimentación con calostro: SUFICIENTE, RÁPIDO, LIMPIO Y FUERTE, claramente el tema HIGIENE del calostro es uno que requiere todavía considerable atención.
UN ENSAYO EN EL TIEMPO EN CALIFORNIA
En el segundo estudio, hecho por Zhelev et al. (2011), investigadores de la Universidad de Fresno visitaron 7 hatos en el Valle Central de California, y colectaron muestras de calostro para análisis de calidad y contaminación bacteriana. Los hatos variaron en tamaño del rodeo desde 800 a 4.000 vacas adultas. Las muestras de calostro (n=546) fueron colectadas previo al primer suministro a becerras Holstein recién nacidas. 3 de los 7 hatos agregaban al calostro un aditivo (n=312). De estos hatos se tomaron 2 muestras de calostro, una previo a la adición de aditivo y otra posterior al agregado del aditivo. La colecta de calostro comenzó en Julio 2009 y continuó mensualmente hasta Junio 2010.
El calostro mostró rangos de recuento bacteriano de 13.420 a 2.171.835 UFC / ml. El 18% de las muestras no suplementadas contuvo menos de 100.000 UFC / ml. En el 57% de los casos, las muestras de calostro con aditivos estaban contaminadas. Esto es, el 40% de las 546 becerras recibió calostro contaminado. En un hato se observó un drástico aumento en las UFC (de 52.817 a 2.171.835 UFC / ml) en el calostro aditivazo respecto del puro. Es posible que la mezcla de calostro con aditivo se haya hecho en recipientes sucios o bien que el aditivo haya estado contaminado con bacterias. Lamentablemente, en el estudio no fueron determinados ni muestras ni ingredientes de los aditivos.
Hubo una significativa variación en los resultados, con 4 hatos consistentemente produciendo calostro con un umbral de contaminación menor a 100.000 UFC / ml. El manejo de los otros hatos fue el responsable de que la mayor parte de las muestras fueran contaminadas. Los 4 hatos bien manejados tenían protocolos diseñados para la colecta, manipulación, y almacenamiento del calostro, los cuales eran seguidos con precisión y resultaron en un calostro de mayor calidad.
RESUMEN:
Estos dos estudios claramente indican la necesidad de mejorar la manipulación del calostro. Cuando la pasteurización es un método viable de mejorar la calidad microbiana del calostro (ver Calf Note N°96) es también importante que los productores comprendan que el calostro es un commodity altamente perecedero y que son necesarios una apropiada colecta y manipulación.
Los productores deberían tomarse algún tiempo para desarrollar un protocolo escrito de manipulación de calostro, particularmente en lo que se refiere a cómo se debe efectuar la colecta y cómo y cuándo debe ser refrigerado o congelado.
Referencias:
Conrad, E., K. Morrill, J. Quigley, and H. Tyler. 2011. Management factors affecting microbial contamination of bovine colostrum. J. Dairy Sci. 94(E-Suppl.):355.
Stewart, S., S. Godden, R. Bey, P. Rapnicki, J. Fetrow, R. Farnsworth, M. Scanlon, Y. Arnold, L. Clow, K. Mueller, and C. Ferrouillet. 2005. Preventing bacterial contamination and proliferation during the harvest, storage, and feeding of fresh bovine colostrum. J. Dairy Sci. 88:2571–2578.
Zhelev, I. Z., N. D. Spiro, J. D. Robison, J. Quigley, and A. Lago. Immunoglobulin G1 concentration and bacterial contamination of colostrum fed to newborn Holstein heifers in central California dairies. J. Dairy Sci. 94(E-Suppl.):353.
Fuente: Calf Notes.com
Escrito por Dr. Jim Quigley (27 Diciembre 2011)
Calf Notes.com (http://www.calfnotes.com)
© 2011 by Dr. Jim Quigley







